Peli anterior del director que vino al Bafici con “Rıza”. No es una gran película, pero no esperábamos que lo fuera.Jorgitos: 5
Peli anterior del director que vino al Bafici con “Rıza”. No es una gran película, pero no esperábamos que lo fuera.
Con bastante bombo (muchos premios dentro y fuera de Turquía), con Fatih Akin involucrado en la producción, aunque con un director debutante, aparece esta película con nombres más que importantes en el elenco, donde el co-protagonista, nada menos que Güven Kiraç, es un religioso musulmán que ofrece al personaje que encarna Erkan Can -un pobre hombre solitario y practicante- un puesto de administrador de caja chica de su hermandad religiosa. La peli es anunciada como girando alrededor de la crisis de fe de un musulmán y su temor de Dios, y está muy bien filmada, con lo cual pisamos el palito para empezar a verla con ansiedad y entusiasmo… pero se queda en eso. Que Erkan Can sobreactúa demasiado no es novedad. La película se vuelve aburrida y es un poco mala, aunque tampoco descartable, sobre todo por ser cinematográficamente impecable, y por varios pasajes que están bastante bien. Jorgitos: 3,5… recupera en marzo
Corto debut de Nuri Bilge Ceylan. En blanco y negro y sin diálogos (pero con una mezcla de sonido impecable, y de un resultado estético preicoso), en un escenario que ya conocemos bien o que veremos varias veces más: el campito y la casa de los padres del director, que tambièn actúan en todas sus películas. Hay más para decir en las otras pelis de este dire. Busquen Uzak en este blog, o esperen a que subamos las otras… porque en efecto las hemos visto todas JJorgitos: 6
De las comedias más raras que vi, divertida y disparatada sin ser desopilante, quizás como las pelis de Jacques Tati, con un protagonista que parece un Mr Bean adolescente (¿mera coincidencia que “Fasulye” signifique lo mismo que “bean”, y que el protagonista no hable y tenga un traje marrón algo viejo?). La peli es bastante teatral, con personajes bien logrados por sobreactuaciones (escuela clásica actoral turca?), y siendo del 2000 está ahí boyando entre épocas viejas y nuevas del cine turco, con elementos de ambas. Pobre de montaje, algo incongruente por momentos, y con un humor bastante infantil, logra sin embargo candidatearse a peli de culto, diría! En la historia, un grupo de asesinos llegarán a una casa en la campiña turca, en la que discutirán sus problemas tratando de que los mismos no sean advertidos por el dueño de casa: un pueblerino bonachón que no sospecha que todos están tratando de matarse entre sí y de atrapar al chico del traje, tan inocente y ajeno al tema mafioso como el ya aludido hospedador. Si bien no es una comedia q le podría gustar seguramente a cualquiera, vale la pena verla ya que si se logra sintonizar con su humor, pasa a ser mucho más que disfrutable.
Le damos con certeza 6 buenos Jorgitos!
Con millón y cuarto de espectadores en el cine en el invierno 98/99, esta peli light, de un cine turco que empezaba a mostrar el paso hacia el estado actual (pero que todavía era pobretón... miren el afiche!!!) , fue la más vista de esa temporada. El dúo protagónico en cartel ya era suficiente para atraer gran público: Cem Yilmaz, el tipo más cómico de la tele y el teatro, en yunta con Mazhar Alanson, cantante del grupo pop más famoso y activo de los últimos 20 años turcos, M.F.Ö. (Sí, yo sé que no hubiera ido ni loco a ver una peli con un Midachi y un Soda, pero no nos centremos en eso ahora). La película es un poquito medio pelo, una comedia en parte dramática (como casi todas las comedias turcas!) con algunas lagunitas de gancho e imperfecciones varias, pero con dos personajes muy bien construidos, un Cem Yilmaz hiperhablador como en tantos papeles memorables, y una interesante trama sobre el egoismo y el aprovechamiento, y varios momentos de buena risa. “Todo va a salir bien”, tal el título, es la frase le repite un par de veces el hermano chanta (Cem Yilmaz ¿lo dudaban?) al hermano amargo/traumado (Mazhar, a quién también ya le conocemos la cara), mientras lo va metiendo cada vez en más líos (con consecuencias incluso trágicas) con el fin de aprovecharse de él, aunque sin una maldad intrínseca, sino revelando una incapacidad para medir cuánto puede afectar al prójimo el uso de los medios necesarios para conseguir lo que egoistamente quiere.
El plus de esta peli es su banda de sonido original, incluyendo un hit que me acompaña a diario en el auto, grabado por el dúo protagonista (ellos mismos lo ponen en la radio mientras manejan por la ruta en un par de escenas, y comentan “cantan bien estos eh, subilo!”). Unos años después, con la reunión de los M.F.Ö salió el disco “A.G.Ü.” que incluye una versión nueva de este tema (“Ne bileyim ben”) mucho más polenta que la de la peli, así como el hit que otro de los cantantes, también actor, nos había regalado en G.O.R.A. ;)
¿La recomendamos? Seeeh! 6,5 Jorgitos
Esta sí, esta es la masterpiece de Zeki Demirkubuz para mí. Precuela de “Masumiyet”, esta película se centra en dos personajes secundarios de aquélla, de quienes arrancamos sabiendo entonces que terminarán juntos, criando una hija que no es de él, y cayendo en espiral sin fuerza para escapar a ese destino. “Destino” precisamente significa el título, y es el eje que mueve la existencia del protagonista hacia el abismo, hacia la promesa de la nada que le da mujer que él ama, aún sabiéndose sin reciprocidad. Con una cadencia lenta, pero cuidadísima. Algunas tomas largas, pero perfectas. Zeki Demirkubuz no deja nada librado al azar sino que compone unos cuadros magníficos con la cámara. Claroscuros, focos, noches, días, barrios periféricos, pueblos y desiertos, en este viaje sin fin de gente que sigue a quien no merece ser seguida. Las actuaciones son muy buenas. El protagonista cae mal, pero porque necesitamos que nos caiga mal alguien tan débil y con tan poca fe en sí mismo. Ella, en cambio, puta e inescrupulosa, no puede ser acusada de nada más que de intentar sobrevivir. La fuerza de esa desolación sin solución, y el diálogo final, sencillo pero fortísimo, ponen el broche de oro final para que esta peli suba hacia lo mejor del 2006.
Avanzó hasta llevarse: 8 Jorgitos

Acá, en Organize işler, Yilmaz Erdoğan es director y protagonista, como en su saga consagratoria de Vizontele (la comentaremos en breve!). En esta peli, en el ritmo frenético de una Estambul supercolorida, y con un elenco enorme en cantidad y calidad, casi todos ya trabajando en equipo desde Vizontele (además de los 2 que ya nombramos está Altan Erkekli, Erdal Tosun –el gordo genial que sale en 9 de 10 pelis turcas-, el ascendente Tolga Cevik, etc), una banda de ladrones vive demasiado al margen de la ley: en base a un desarmadero de autos y varios “cuentos del tío”, esta colección de personajes increíbles comandados por un polígamo engatusador hace su plata de manera extrañamente planificada (“Negocios organizados” significa el título!), pero además de robar autos y riñones, le devolverán las ganas de vivir a un actor de Superman suicida, y terminarán metiendo la pata hasta la ingle con un mafioso peligroso en serio (Cem Yilmaz hace del malo!).
La amistad, el amor, la lealtad a ciertos principios, y otros valores similares acá demuestran ser tan universales como para terminar rigiendo las aventuras de estos mafiosos que en poco más de hora y media hemos pasado a querer como si fueran de toda la vida.
Las pelis de Yilmaz Erdoğan salen por BKM, y BKM es la productora mainstream del nuevo cine turco taquillero para toda la familia. A algunos puristas allá le da el escozor que a mí me producen Pol-ka o Tinelli, pero a mí simplemente me encanta. Irresistible la banda de sonido, con destaque para el hit homónimo que suena al final.
No siendo la película perfecta, sería mucho pecado quitarle más de una décima de punto: 9,9 Jorgitos desternillados.
Una buena película de 1997, que casi todo turco ha visto, con una actuación consagratoria de nuestro querido Güven Kiraç, y de la que su director (Zeki Demirkubuz) ha podido ganar una chapa que perdura. La película, que luce muy “Europa Europa”, previa a la nueva oleada, no me pareció magistral, aunque es la preferida de varios cinéfilos turcos.Güven Kiraç acaba de salir de la cárcel y no tiene a nadie. Intenta viajar hacia Estambul para buscar a alguien que le podría dar trabajo, pero a poco de empezar su viaje parará en un hotel de mala muerte donde se quedará más de lo previsto, conociendo a una pareja compuesta por un tipo muy violento y desdichado y una prostituta cuarentona, con una hija muda a cuestas. Su vida se empieza a nutrir de involucrarse en los pesares de ella, a medida que la película va pintando una gran tela de soledades y desesperanzas de todos los personajes que van anidando en la trama. Con un desarrollo algo lento, sin un final feliz, la película igual se desenvuelve muy bien y cubre expectativas. Ah! Este año (es decir, 10 años después de Masumiyet) ha salido Kader, movida de Zeki Demirkubuz desarrollando la historia del matrimonio del hotel varios años antes de llegar allí, a partir de una conversación de Masumiyet en que el hombre le cuenta al protagonista el camino de penurias que los trajo hasta ese lugar.
Le ponemos: 6,5 Jorgitos
Una de las primeras películas famosas de Serdar Akar, el ahora supermainstreamero dueño de Kurtlar Vadisi, cuando aún militaba en las filas del indie. Regular, bastante a caballo entre el cine turco más monótono y el “yeni sinemalacilar” (nuevo cine turco), esta peli cuenta las desventuras de un equipo de futbol basante veterano de un pueblito en los alrededores de Bursa, pero carece un poco de chispa. Están bien Erkan Can y Savas Dincel (ganó premios por este papel). Al pintón Rafet El Roman, si bien tiene un papel importante, no le toca actuar tanto así que lo seguimos considerando un cantante que entró al cast para atraer algo de público. Las escenas de futbol son malísimas, se pelean entre el director y los actores para ver si salen tan mal por culpa de lo pésimamente filmadas o de la habilidad nula para siquiera simular jugar a la pelota. Pése a todo ello, la película se deja ver hasta el final (aunque es demasiado larga!) y regala buenos momentos de típica 'peli de pueblito'. Por una vez, nos quedamos con la europea “Cosas que hacer antes de los
El golpe de 1980 en Turquía instauró una dictadura parecida a la argentina: había picana por las dudas, había “por algo será”, había buchones, perejiles, torturadores, y demases. En este contexto transcurre esta peli con Memet Ali Alabora (en unos renglones volvemos sobre él), Sibel Kekilli (la ex actriz porno que Fatih Akin consagró en “Gegen die Wand”), y Altan Erkekli (Vizontele, Anlat Istanbul) que siempre está tan bien. Si bien la peli pone énfasis en la inocencia del protagonista -perejil total, operario textil apolítico cuasi fronterizo- y describe terriblemente su cautiverio (mucha venda, picana y golpes, al estilo “La noche de los lápices” si quieren saber qué nivel de violencia tienen que soportar ver), el mensaje por momentos parece ser ‘agarraban a gente que no tenía nada que ver’, más que ‘torturaban gente en vez de llevarla a juicio’.La escena final igualmente está muuuy bien y le roba un aplauso a Bretch desde la tumba.
Por suerte, la película no termina en la liberación del detenido, sino que nos deja con él para adentrarnos en las secuelas psíquicas y sociales que permanecen con él en su “regreso a casa”... ¿Qué falla en la peli? Quizás el protagonista. Memet Ali Alabora es un caso bastante particular: galán que derrite a toda turca, con ojos tarkanosos pero con un notable apego a los postres, alcanza para estar bien en Maskeli Beşler pero un papel como el de esta peli parece caerle demasiado grande y termina sobreactuando hasta dar la impresión de ser una madera pura. Aparte, la peli resulta muy estereotipada por momentos, con guión lineal y predecible. Con todo ello, no deja de ser una buena película, ni pierde valor como denuncia sobre esos años oscurísimos.
Le pusimos: 7,5 Jorgitos
Nuestro querido Fatih Akin, es turco nacido en Alemania. Para los que no sean familiares a esta doble nacionalidad, digamos brevemente que la diáspora turca se concentra en varias ciudades alemanas que requirieron mano de obra para la reconstrucción en la posguerra y así hay mucha gente que deambula entre ambas culturas y entre ambos países. Hasta hay jugadores de la selección turca (Yıldıray Baştürk p.ej.) que han nacido y viven en tierra teutona. Fatih Akin se ha encargado de retratar a lo largo de un par de horas un muestrario del panorama actual de la música estambuliana, de (casi) todo tipo, en un documental de muy bueno para arriba. ¿Cómo se ve –me preguntó alguien- la mano genial de un director para hacer el documental sobre la música de una ciudad? ¿Dónde está la vuelta de tuerca que hace que esto sea original como todo lo de Fatih Akin? La clave está en el salto que recorre todos los géneros y clases, la clave está por ejemplo, en un momento cúspide de la peli: luego de entrevistar al rappero Ceza (en cuyo local de ropa tipo BondStreet estuve sin saberlo cuando todavía no lo conocía!), Fatih se va a hacerle preguntas al padre! Genial ver a un tipo grande, “de casa”, opinando sobre cómo le fue creyendo al hijo que ese “hip hop” era música también. Paga ver la peli ya ese medio minutito!
Agreguemos que Alexander Hacke, bajista de los míticos E. Neubauten es quien toma la batuta como conductor de programa, yendo a descubrir todas estas músicas en todos los rincones de Estambul y alrededores. Pasaremos junto a él por rock under, vertientes folk, dinosaurios rockeros, Cachos Castañas turcos, y hasta bailarines de break callejeros. Agreguemos que salen los Baba Zula, soundtrackers de pelis “nuestras” como Tabutta Rovaşata y Dondurmam gaymak.
La versatilidad de Fatih nos sigue deslumbrando luego de haber pasado por la crudeza de Gegen die Wand, o el road movie romántico/superdivertido de Im Juli, pisando en este escalón el género documental. Creo que decidió prescindir adrede de mostrar algo más del turkishpop (lo menciona a la pasada, y en la peli entera se escucha el nombre “Tarkan” una vez sola) porque es más fácil de descubrir desde afuera que otras de las cosas que elige mostrar, o darle algún capitulito al trio M.F.Ö que lleva 30 años ya y junta generaciones como acá Soda… aunque pensándolo bien, si Fatih fuera argentino se saltaría a Soda con mucho gusto. El otro palito se lo pegamos a los momentos de virtuosismo pesado de Alexander Hacke metiéndose a tocar con cada banda que lo deja zapar un poco, y a la duración de las entrevistas en la segunda mitad de la peli que se hacen algo largas.
A esta peli le ponemos un “muuuuy bueno”, lo que se traduce en: 8 Jorgitos

Ümit Ünal aquí ya muestra esa gran habilidad para dar saltos en el tiempo y enganchar partes de la historia en forma rayuelística como en Anlat Istanbul. Los testimonios van y vienen, chocan entre sí hasta cuando todos dicen la verdad (excelentes sutilezas de un guión brillante para que la subjetividad individual pinte cuadros distintos de la misma foto… y sí, vimos Rashomon de Kurosawa y eso es igual, pero en Dokuz hay una apuesta estética a reducir todo a una silla y 6 actores, y entonces sentimos que no copia, deconstruye a lo sumo), y hasta nos logran mechar toques de humor con detalles que se van revelando por hablar bajo presión. Agreguemos que los personajes están muy bien, como también su desarrollo.
En la última toma, como broche dorado para esta gran obra, aparece el “
La academia de Georgellywood otorga: sekiz (8) Jorgitos.
Tremendo bodrio del binomio director/guionista de “Güle güle”! con algunas actuaciones por debajo de lo pésimo (mucho peor que maderas como Gaston Pauls o Leo Di Caprio por citar un par no-turcos), con una historia que se preveía sin ir a ninguna parte (y sobre todo previsible por ser un afano a “Bienvenido Mr. Marshall”, pero totalmente carente de genialidad). En un pequeño pueblo turco, la vida de problemas monótonos de sus habitantes se altera cuando el periodista local (actor que yo regalaría a Gabriel Novaro para que practique tiro) descubre que unos chinos van a venir a hacer una inversión importante. Recién en la última escena el pueblito altera (muy superfluamente) su imagen, y antes de que pase nada, la película termina sin más y adiós tortura.
Su poster promocional es excelente, lo que le hace ganar un punto extra, así que en vez de un cero, la peli se lleva:
1 Jorgito
Excelente peli! Şener Şen, actor del cine turco de todos los tiempos, y tras casi 10 años después de Eşkiya, donde recordarán que ya hacía de viejo, vuelve a la pantalla grande en 2005 para darle vida a Nazim, un maestro rural que vuelve a Estambul tras jubilarse y trabajará manejando un taxi, lo cual no lo llevará a una vida tranquila y retirada como él esperaba sino que el destino pondrá la vida de Dünya (la bellísima Meltem Cumbul, a quien ya tenemos de Geboren… y de la premiada Gegen die Wand de Fatih Akin) y de su hija en sus manos. El elenco se completa con un peso pesado como Güven Kiraç (Anlat Istanbul por nombrar sólo una) y muchas otras caras familiares de primer nivel.Plena de emociones, introspecciones, rescates de valores y frases para la reflexión soltadas en medio de un argumento completamente dinámico y entretenido, la peli gira en torno a un buen número de ejes. La película se llama algo así como “dolores del alma”, y así aparecen desde el eje central que constituye el dolor que puede llegar a causar con sus fallas un hombre enteramente bueno como Nazim. A su lado, Dünya, igualmente buena de corazón pero planteando un contraste total en cuanto a formaciones culturales (es una cantante chusmita de cabaret) y edades (tiene la edad de la hija menor de Nazim), compartirá su soledad con él y se intercambiarán claves para disminuir esos dolores. ¿Será suficiente para que ambos lo consigan? La película lo muestra, nosotros no lo decimos, porque realmente vale la pena verla sin saber en qué termina.
Una vez leí una acusación en un foro de imdb.com en la que un turco protestaba contra el cine de su patria diciendo que los directores intentaban “tocar temas que llegaran a la gente por tratarse de situaciones que podrían suceder en cualquier familia, con un guión efectista y entretenido, y poniendo a los actores más conocidos del cine y la tv para que la película cayera bien desde el vamos”. Eso me recuerda a una recomendación que leí en un folleto turístico paupérrimo sobre Bruselas donde arremetía con un “No se deje tentar en la calle equis por los suculentos platos que aparecen en las vitrinas de sus restaurants tan bonitos, ofrecidos a un muy bajo precio por unos meseros muy amables”. Todavía no entiendo ninguna de las dos “denuncias”. Quizás el forero turco debería venirse aquí, donde el cine turco mainstream es más que alternativo, para mirarlo sin prejuicio y caer en la belleza de pelis como ésta… a la que de paso y finalmente volviendo al topic, le ponemos: 9,5 Jorgitos
Y Topkapi aparece medio colada en este blog, porque no es turca y es de 1964, pero transcurre deliciosamente en el Palacio de Topkapi, en la punta del Cuerno de Oro de Estambul, y muestra toda la atmósfera mágica de esta mágica ciudad. Un elenco encaramado detrás de Melina Mercouri y con el destaque de Peter Ustinov, constituye una banda de ladrones decididos a robar la famosa daga del sultán, joya que lleva incrustadas las esmeraldas más grandes del mundo y que está en la sala de tesoros más protegida (hasta hoy día) del palacio/museo. Los que hayan visto “Misión: Imposible” (ese bodrio donde Tom Cruise salta de un helicóptero en movimiento a la cola del TGV) encontrarán que la escena de más inteligencia y tensión del film ha sido calcada totalmente de la escena del robo de la daga. Ah, van a filmar una remake con Pierce Brosnan… lo único que espero es que los papeles locales los hagan actores turcos de los que nos gustan.Se lleva: 10 sesentosos Jorgitos


Y en paralelo, la visión del proceso judicial que parece insuficiente para castigar todo el mal antes provocado. En esta parte de la peli financiada por algún Blumberg turco, el cariz totalmente salteable de ‘denuncia’ amenaza con hacer zozobrar el desarrollo, pero termina encajando sin adueñarse de la moraleja. Ah, y los presos-justicieros son varios de los directores más famosos del cine turco (incluyendo al de la peli misma) haciendo estos papelitos poco más grandes que un cameo. Está simpático eso, y saberlo.
Vale la pena verla y se le ponen: 7 puntos.
De 1999 nos llega esta película bastante premiada dentro y fuera de Turquía, tocando un tema más que polémico, pero que por sobre todas las cosas me importa destacar en un sentido primordial: Es muy buena desde todos lados. El dinamismo que la hace muy apta para gente que se duerme en películas “de festival”, las actuaciones, lo técnico, el guión, etc. Me parece muy recomendable para quien le guste el Fatih Akin de “kurz und schmerzlos”. Filmada un poco antes de la revolución digital turca que aporta hoy día pelis en colores vivos, la fotografía de ésta es excelente pero languidece dentro de esa sensación de cine oscuro pre-“nueva oleada”, sin que ello le quite nada de atractivo. Lo mismo pasa con algunas cosas del guión que no respeta un desarrollo muy clásico en cuanto a duración de etapas en la historia: lejos de quitarle calidad, le aporta frescura.Yesim Ustaoğlu, su directora, es la ex esposa de Tayfun Piersimoğlu, el que casi nos duerme con Riza en el Bafici, y parece que en esta peli hubo alguna idea básica de un viejo script de él, según cuenta en una entrevista, ideas/elementos que él parece haber retomado para Riza (la dependencia del televisor de la gente, el personaje de una dueña de lavandería…).
Pero no hemos todavía llegado al elemento de más “peso” de esta peli: es un film algo políticamente incorrecto en su tierra, y no fue fácil su estreno en salas, que se logró por el apoyo en los premios internacionales, ya que toca la cuestión kurda. Todo muy parecido a lo que reseñamos hace poco sobre “Yol”, sí.
El desarrollo sin embargo es bastante original: aquí el protagonista no es kurdo, pero parece. Por más que el tipo viene de la muy occidental Tiro (sí, la misma Tiro que se estudia en el capítulo de Fenicios e Hititas), su piel oscura lo lleva a estar siempre bajo sospecha. Su amistad con un verdadero kurdo, activista y de piel bastante más clara que la suya, será el eje de esta historia; atrapante, intensa, de nobleza, de honor. Y donde un triste suceso desencadena el viaje que pregona el título (“Viaje hacia el sol”) que ocupa el último tercio de película, donde se abandona el ritmo estambuliano y la cruda realidad del interior más olvidado surge a flor de tierra, impactante.
IMDB.- Si estuviera en un jurado le pondría: 9,50

Con este poster ya categorizamos como imperdible a esta peli, aunque también destila indicios de ser algo tipo Disi-Francella... y finalmente la vimos y podemos decir que si bien tiene pepitos bizarros mezclados en la masa, y carece de más pretensión que hacer reir al publico turco equivalente al nuestro de tinelli, la peli está bastante bien y divertida. Y hay unos cuántos atrevimientos anti-USA, que no llegan ser un Kurtlar Vadisi: Irak (peli obviamente disparadora de la existencia de ésta)
Los pueblitos y paisajes de la provincia de Muğla (Suroeste turco bañado por el Mar Egeo) son impagables y harían valer la entrada de la peli por sí solos. A esto, Yüksel Aksu le suma mucho retrato de costumbres locales como en las pelis de Berlanga, o más bien suponemos aquí de Yilmaz Erdoğan (Vizontele). Por momentos se nota mucho la intención de la peli de ser comercial y exportable, marcando en exceso cositas varias para que alguien fuera de Turquía diga “faaa… mirá!!!”, tal es así que ésta fue la película que Turquía envió a
Nos divirtió mucho y le concedimos: 8,5 Jorgitos

Una película del espacio, y que bien vale un flog! Bienvenidos al mundo de Cem Yilmaz, el mayor cómico de la tele turca, en su papel consagratorio de la pantalla grandota. Exitosísima en Turquía, esta peli nos trae a Cem Yilmaz haciendo al menos 4 papeles, 2 de ellos los protagonistas, es decir el malo y el bueno. El malo es un extraterrestre que quiere apoderarse del gobierno en el planeta G.O.R.A., el bueno es un terrícola que podría ser el turco promedio equivalente al argentino chanta: un vendedor de alfombras de Estambul (raza que trata de venderle cualquier cosa al turista a toda costa), y que teniendo por hobbie truchar fotos de ovnis, es abducido por los goranos. Allí nace el hilo conductor desopilante de la historia: el tipo está bastante poco asustado por el cambio de escenario y se sigue comportando como un canchero de barrio aun siendo prisionero de alienígenas. Cem Yilmaz es demasiado gracioso. Créanme, es un genio!
Enseguida surge la duda: ¿se notan muy pobres los efectos especiales? Bienvenidos al 2000 (2004 en este caso). La computación hace milagros y la platita también (bienvenidos a BKM, la productora mainstream de cine turco, que supongo debe facturar a lo loco). Hace casi 30 años había salido la versión turca de Star Wars (“Dünyayi kurtaran adam”), que se volvió de culto entre los amantes de lo bizarro, por ser demasiado mala en todo aspecto. G.O.R.A. redime todos los pecados de su predecesora, con creces. Prepárense para ver una calidad visual impresionante.
Con guiños gloriosos a todas las pelis de ciencia ficción posibles (bastante mejores que la hiperinfantil e hiperfamosa Spaceballs de Mel Brooks), y con un resto del cast buenísimo incluyendo un tendal de superestrellas turcas, como el cantante Ozkan Ugur (Eskiya), erial Tosun (el gordo de Vizontele, Organize Isler, Gonül Yarasi, y tantas más) por nombrar solamente un par, G.O.R.A. es una megaproducción con chivos publicitarios por doquier pero que caen bien porque arrancan risas (p.ej, los extraterrestres cuentan con una máquina que transforma naranjas en latas de mirinda turca!), un soundtrack épico y una banda de sonido con hits (“Olduramadim” de Ozkan Ugur y “Al birde burdan yak”, rap atrapante de Sagopa Kajmer). Las taquillas explotaron y, si quieren reirse un buen rato no deberían quedarse afuera. Ah, hasta aparece en un papelito a la pasada un argentino ladri haciendo de traficante colombiano!
Se lleva: 10 puntos
Imdb

Qué buen thriller psicológico/psiquiátrico! Una película de suspenso/misterio, atrapante de principio a fin, y sumamente original. Para los que vieron “Identity” con J.Cusack (o leyeron la novela de Agatha Christie, que dicho sea de paso fue a Estambul en tren y se inspiró así para “Asesinato en el Expreso de Oriente”), esta peli también trata sobre alguien con personalidades múltiples (¿esquizofrenia?), pero en vez de que esto se descubra en la última escena como eclosión hollywoodesca, el director nos tira la pelota a nuestro campo bastante antes y nos hace sobrellevar la investigación policial sobre unos asesinatos en serie, cuando ya estamos identificados con Beyza, la joven millonaria que empieza a percibir que contiene varias mujeres dentro de ella misma (mi limitado turco traduce algo como “Las mujeres de Beyza” para el tìtulo). Todo comienza con un brazo que aparece en el agua, y un policía lynchesco que le da el toque casi humorístico a la peli con una conducta y un look intencionalmente ochentosos, como si el director hubiera querido cruzar un personaje del cine turco de los años bizarros, pero sin hacerle perder ni un ápice de calidad a la obra que resulta de la suma de todos los elementos.
Nos sentamos de noche con pochocho y sin dudar le ponemos: 9 jorgitos
link imdb

Llamada "Times and winds" en el Bafici, Beş vakit es una hermosa pintura con movimiento en algún pueblito de montaña en la lejana Anatolia. Disfrutable por la frescura de los chicos que actúan y por la increíble fotografía que proporciona un deleite visual imperfectible, en parte por las maravillas naturales, pero también por la cámara siempre inteligente para componer los cuadros de modo muy logrado. Siendo una película casi sin argumento, resulta tan digerible que puede recomendársele “a todo público”. Domina la peli el contraste entre la dinámica de sensaciones entre los más chicos, y la vida de los mayores que parecen haberlas perdido. Los chicos, desde una infancia ya cargada de trabajo y de durezas varias, expresan todo su disconformismo desde el poco margen que para ello les deja la vida de pueblo, donde por cualquier pequeña rebeldía se pueden ganar algún azote, que ningún padre duda en propinar.
Reha Erdem encadena una sucesión de escenas que engloban desde graves problemas hasta pequeñas tragedias para el corazón de un chico (presentadas con la perspicacia con que también Nuri Bilge Ceylan nos sabe compenetrar con los anhelos o miedos de un niño), y más allá de las diferencias culturales, religiosas, y demases, la película nos entra directa y perfectamente.
Le damos: 7,5 Jorgitos
Arrancó un aplauso corto y tibio en la platea, y el mío particular se ubicó en ese promedio. Larga y lenta, Riza es una peli muy “de festival”, y que se fue sin premio. Estuvo el director en la sala, no hizo falta preguntarle mucho, la película era clara. Con actores amateurs reclutados por el director a la pasada (el protagonista por ejemplo es dueño de un restaurant en el interior de Turquía en la vida real), la peli juega alrededor de las vidas de algunos pobres diablos -que no son lumpenes pero andan cerca- en un barrio marginal de Estambul. Retrato de subempleados en la era global, donde Riza lleva sus culpas consigo mientras se dedica a sobrevivir, a la vez que todos nadan en un mar de desesperanza, entregados a ver la tele y a ver pasar la vida que les aporta más deudas, soledades y miedos que oportunidades. Riza, el protagonista, necesita como sea un dinero grande para arreglar su camión… la raya entre lo moral y el delito se le presenta cada vez más delgada hasta que se decide a cruzarla, pero entonces verá que eso tampoco le permite cambiar mucho su situación y lo obligará a llevar en su conciencia un lastre muy pesado. Buenas actuaciones, aunque el guión no les propicia todo el desarrollo de personajes que podría.
Calificación: 5 jorgitos
Una peli bastante “iñarriturk”: varias historias separadas que se van entrelazando, sucediendo, precediendo o enganchando entre sí, por todos los barrios de una mágica Estambul. En este entretenido compendio de cuentos de hadas sucediendo entre gente mundana y moderna, aparece una bizarra y barroca gama de personajes que van servir para pintar el alma de una Estambul dormida durante una noche de penas diversas y de maravillas. Y así, entre las referencias a todos los clásicos de la literatura infantil universal (escenas y diálogos de Caperucita Roja, los 7 enanitos, el flautista de Hamelin, etc.etc.) pasamos de la casa de un marido engañado a los pasadizos subterráneos que alguien usa para escapar de la mafia… y de la transexual enamorada al muchacho kurdo que será tomado por fantasma en una mansión... y de allí hacia el principio y de nuevo hacia más allá.Con algunas cositas tomadas en préstamo del cine occidental (¿sexto sentido por ejemplo?), algunos momentos donde restan un poco los saltos de director a director –hay 4 en esta peli, cada uno hace una parte-, y una inocencia que debemos perdonar desde que le damos play sabiendo que su género es de fairytale, Anlat Istanbul llega a momentos muy altos, arranca risas y hace compartir penas, con una hermosa fotografía nocturna urbana y un elenco muy completo. Por nombrar a algunos, están Altan Erkekli (Vizontele, Organize Işler), Güven Kiraç (Gegen die Wand, Gönül Yarasi, Hacivat Karagöz, Masumiyet) y la chica turca de todas las pelis de Fatih Akin: Idil Üner.
En muchas menos palabras, un perfecto boleto de entrada para conocer el nuevo cine turco.
Calificación: 9,5 Jorgitos
Ficha en IMDB

Le ponemos: 3,5 Jorgitos
Ficha en IMDB

Peli italo-turca anterior a la oleada de nuevo cine turco, con el hijo de Vittorio Gassman de protagonista. Bastante famosa por haber sido estrenada en salas por toda Europa y por ser gay-themed (aunque para mí la esencia de la peli no pasa por allí, pése a que las lógicas estrategias de promoción o la predictibilidad de los sinopsistas, resaltan solamente eso), esta peli va de alguien que llega a Estambul y comprende que en muchos sentidos, allí encaja mucho mejor que en su anterior mundo, donde era lo que se diría un hombre exitoso, si no se escarbaba mucho la superficie. Gassman figlio llega a Estambul para vender un baño turco (un "hamam") que le dejó en herencia la tía. Allí conoce a la gente que vivía con ella, y comienza a sentirse a gusto a la vez que se distancia de sus lazos con Italia, incluyendo a su esposa, que se enterará de todo cuando quizás sea algo tarde. Asimismo, la vida de esa misteriosa tía que había abandonado Italia hacía décadas, se irá revelando para su sobrino, acercándose a su sentir a medida que va echanzo lazos con Turquía como otrora hiciera ella.Con alguna pobreza para explicar algunas cosas, y algunas escenas inentendibles, este guión y dirección de origen italiano de algún modo consiguen su objetivo, y la peli al final deja un cierto algo en el haber.
En esta peli los protagonistas van al estadio Ali Sami Yen a ver un partido del Galatasaray, y creo que por eso me decidí a guardarla luego de verla.

Y nos quedamos fascinados con Babam ve oğlum, y vimos que Çağan Irmak había hecho un largometraje el año anterior, y que el protagonista era el mismo, y nos mandamos de cabeza…. Pero la pileta estaba sin agua! Peor aún, la pileta tenía una foto de agua en el fondo, porque hasta que no nos metimos bien adentro no advertimos su vacuidad. La peli arranca prometedora, muy prometedora, pero se nos queda en algo que se estanca y no va ni para atrás ni hacia delante… tanto así, que termina sin sorpresa alguna.
Es casi el Babam ve oğlum invertido: Un planteo repentinamente impactante, que se va desinflando hasta perder todo elemento de sorpresa y nos deja con una sensación de nada. Pero también esta peli sufre la sombra de Babam... (como el sobrino de Maradona o el hijo de Grondona que no eran horribles jugando, pero el apellido les pesaba). Si no, quizás llegase a un 4.
¿De qué va? Cierto, de un tipo de buena posición cuya esposa muere en un accidente a través del cual se descubre que ella tenía un amante taxista. Mustafá entonces perseguirá la verdad que le convenga y tratará de ejecutar una venganza. Si hablo más, es puro spoiler.
Puntaje: escasos 3,5 Jorgitos

Un desafío a la empatía. Eso es lo que es esta película de Çağan Irmak: se podría con ella testear qué parte de la población es genotípicamente de acero y puede pasarla entera sin cimbronazos en su sentir (y hasta ahora, no la he conocido). Vayan poniéndose de pie, o mejor dicho vayan sentándose muy cómodamente, para ver una película maravillosa que contiene momentos de esos que engalanan y dotan de sentido al invento de los 24 cuadros por segundo (el Cine).
Muchas pelis de Turquía se sitúan temporalmente en el 74 abordando la incursión militar en Chipre contra Grecia ("Vizontele" p.ej.) y otras en los tempranos 80s para retratar los primeros días de la dictadura militar (como en la continuación de la anterior, "Vizontele Tuuba"). Babam ve oğlum arranca en 1980, en la precisa noche del Golpe de Estado, y tras un comienzo fuerte, la película describe a los personajes y baja a un plano algo naïve, para a partir de allí hacer un in crescendo hasta un momento de pico emotivo a partir del cual el director Irmak prende un mortero directo al corazón capaz de sacar 15 minutos seguidos de lágrimas de todo tipo, con escenas sencillamente imborrables.
Sustentada en excelentes actuaciones, la película trata sobre la relación de un periodista de izquierda perseguido, Sadik, con su hijo (un nene imperfectiblemente querible) y con su padre, con quien había roto relaciones años antes al desistir de ser su sucesor para dirigir la estancia y marcharse a la cosmopolita Estambul. El amor en una familia, atizado por silencios y problemas irresueltos, es el motor de esta verdadera joya del cine que quita tanto el aliento al verla.
Calificación: 10 Jorgitos

Puntaje: 5 Jorgitos

Oh, ustedes ya habrán caído o estarán por hacerlo, en que las películas de Nuri Bilge Ceylan tratan de un director de cine turco que nació en el interior y vive en Estambul, que tiene un primo rebelde y algo vago, (y unos padres que en esta peli no salen, pero sí en todas las otras)… en efecto, las ficciones de Nuri parten de realidades hiperpresentes, tanto como que lo único irreal, aparte de la historia que quizàs invente el guión, es que en vez de actuar él, el protagonista que hace del director es otro tipo (bueno, en su más reciente peli, “Iklimler” que todavía no vimos, ya actúa él mismo). El primo es su primo. Los padres son sus padres, la casa es su casa, etc.
Lamentablemente el protagonista joven murió la noche del estreno en un accidente, y compartió de modo póstumo el premio a mejor actor de
Puntaje: 6 jorgitos
Ficha en IMDB
Esta película, como película es bastante clase B, pero es sin dudas una de las que menos llamadas a perdérsela están, entre los estrenos del año pasado, en especial en tierras donde USA no goza de simpatía (es decir, en muchas tierras). Llamada a veces “el Rambo turco”, y con el pergamino de haberse vuelto éxito taquillero en Alemania por el volcado masivo a los cines de los jóvenes de familias de Gastarbeiters, lo que derivó en un pedido oficial de EEUU para que fuese quitada de cartel dado su fuerte contenido anti-norteamericano, KVI es la llegada al cine de una serie de acción exitosísima de la tele turca. Kurtlar Vadisi –que significa “Valle de los lobos”- cuenta la historia de Polat Alemdar –el “Rambo”- quien llega a Irak en este caso en principio para vengar una humillación sufrida por una guarnición del ejército turco a manos de norteamericanos en su marcha a Bagdad, pero pronto hará suya la causa de los irakíes y kurdos sobre los que percibe la injusticia de la supuesta liberación yankie. Acompañado por sus dos fieles compañeros de batalla, uno de los cuales es bastante parecido a Juan Darthés (vale ver la peli sólo por eso), Polat Alemdar entrará en Irak y nos conducirá por un raid de acciones que ya son cliché en el diario pero que pocos se atreverían a poner en una película y del lado de los buenos: bomba en hotel internacional, ataque suicida contra tropas de ocupación, ataques de marines a población civil, etc… pero la peli se la juega más todavía y muestra a un médico que vende los órganos de los irakíes heridos con destinos tan variados como “New York”, “Londres”, o “Tel Aviv”. (¿algo que agregar?). Por último, hay una reconstrucción de la prisión de Abu Ghraib donde se ve todo lo que hemos visto en las fotos del escándalo que recorrieron el mundo… hasta la marine machona que le hace chumbar los ovejeros alemanes a los musulmanes presos!
…Y como si fuera poco, acaba de salir “Maskeli besler: Irak”, la versión comedia con una especie de Brigada Cola ad-hoc. Les cabrá entonces una traducción “Rambito y Rambón, Irak nueva misión”?
Calificación: Buena (como un promedio entre lo maleta de lo fìlmico y lo impactante del contenido). 6 jorgitos
Ficha en IMDB
Y para que vean que esto no es fanatismo porque sí, aquí una película malísima, totalmente salteable. Una que de haber sido hecha acá, la protagonizarían Francella y Miguel Angel Rodríguez. Atenti, que tiene algún nombre pesado, como Birol Ünel (el de Contra la pared), pero muy desperdiciado. Un guión inconsistente, bobo por demás, en una ensalada de situaciones faranduleras alrededor de un zar del la moda bastante gay. Como frutilla del postre, pobre actuación de nuestro queridìsimo Fatih Akin (sí, actuación dijimos, de Fatih Akin, dijimos), que demuestra ser el actor más de madera que hay en su familia (a diferencia de sus varios hermanos que siempre zafan y bastante en las pelis que él dirige).
Calificación 1 Jorgito (le iba a dar 2 pero me acordé de los claritos que se hizo Fatih en lo de un peluquero enemigo un día antes del rodaje, y restamos más todavía).


Una actuación fenomenal de Ahmet Uğurlu quien ya posee una cara con la que puede ganar un premio simplemente mirando fijo a cámara, pero que en esta oportunidad desarrolla tan perfectamente lo suyo que nos da a creer que quizás es realmente un ciruja de Estambul reclutado al estilo Carlos Sorín para esta peli (pero no lo es, ver la austroturca Geboren in Absurdistan por ejemplo para convencerse de que se trata de un –gran- actor).
Esta pequeña joya maestra, que solamente decae en la recurrencia a los chutes de heroína de la co-protagonista, nos presenta magníficamente la realidad más cruda del barrio portuario de Estambul y la de su más desafortunado habitante, al lado del cual los demás pobres diablos parecen estar hasta bien. Pero lejos de ser una mera descripción realista de la vida de un hombre que roba autos solamente para poder prenderles la calefacción y no morir de frío por las noches, la película de repente toma una derivación simbólica fuerte como pocas veces se ve, con la relación que se establece entre el protagonista y los pavos reales de la fortaleza de Rumeli Hirsari, donde él tiene la entrada prohibida simplemente por ser pobre.
Calificación: 9,5 jorgitos. Un “must” total.